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DIARREA AGUDA
NIVELES DE EVIDENCIA A. Obtenida de estudios experimentales, aleatorizados, controlados B. Obtenida de estudios analíticos (casos controles, cohortes) C. Obtenida de conceptos de expertos Definición Definimos como diarrea aguda al cuadro clínico caracterizado por la presencia de deposiciones incrementadas en frecuencia (más de 2 a 3 en el día), con alteración en la consistencia (generalmente líquidas) asociadas o no a síntomas generales (fiebre, escalofrío, náuseas o cólicos abdominales) con una duración de no más de una semana. Para el más adecuado tratamiento de un paciente con diarrea aguda las siguientes son mis recomendaciones basadas en las más adecuadas evidencias científicas disponibles hasta el momento en la literatura médica: 1. Ante la ausencia de fiebre, deshidratación o hematoquezia, el manejo del paciente con diarrea aguda debe ser dirigido a controlar los síntomas más que ha proveer un diagnóstico y tratamiento específico y tecnológicamente altamente depurado. Las razones para esta recomendación son: a) la gran mayoría de los pacientes tienen un cuadro clínico autolimitado que es fundamentalmente producido por virus (Agente Norwalk, Rotavirus); b) pruebas para establecer el diagnóstico preciso etiológico del paciente con diarrea aguda como (cultivo de materia fecal, o investigación en fecales de huevos o parásitos) pueden ser muy costosas; c) casi todas las enfermedades de causa no viral remiten espontáneamente en una semana. Además, en las fases tempranas de la diarrea aguda, el tratamiento debe ser dirigido a prevenir o mejorar la deshidratación, reducir los síntomas y evitar los factores dietéticos que pueden prolongar la enfermedad. Un suero de hidratación oral a base de electrolitos y que contenga glucosa debe ser suministrado a todos los pacientes que por los grandes volúmenes de diarrea sean incapaces de mantener su estado de hidratación con solamente dieta líquida clara. En los pacientes con dolores abdominales severos tipo cólico o retortijones fuertes, se pueden prescribir en forma cuidadosa antidiarréicos a base de peptina, loperamida o difenoxilato los cuales pueden contribuir a retornar a lo normal con más rapidez e incluso pueden disminuir la pérdida de líquidos. Es frecuente que los cuadros clínicos de diarrea aguda (virales o parasitarios del intestino delgado) se acompañen de un déficit transitorio (puede durar semanas o meses) en la actividad de la disacaridasa lactasa, por tal razón a todos los pacientes con el cuadro de diarrea aguda se le debe indicar una dieta carente de lactosa. Esta recomendación evita un sin número de contratiempos y gastos innecesarios en pacientes con cuadros clínicos que se hacen prolongados por dietas inadecuadamente formuladas. 2. El coproscópico: examen en el que se tiñe una muestra de materia fecal con Wright, permite identificar en forma bastante adecuada la presencia de leucocitos, es de fácil ejecución, altamente disponible, barato y con una razonable sensibilidad y especificidad (cerca del 75%) para establecer el diagnóstico de diarrea invasiva de origen infeccioso ya sea bacteriana o amebiana. Si el examen muestra menos de 3 leucocitos por campo, se debe continuar la terapia sintomática antes de indicar la elaboración de cultivos de fecales o sangre o de indicar otras pruebas más costosas y complicadas como el PCR o la serología para parásitos o virus exóticos o poco frecuentes (Evidencia B). Autor: FUNDACION SANTAFE DE BOGOTA
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