Guías
DIAGNOSTICO Y MANEJO DEL REFLUJO GASTROESOFAGICO
Clasificación de Savary-Miller 1. Erosión única 2. Erosiones no confluentes 3. Erosiones circunferenciales o confluentes 4. Lesiones crónicas como úlceras esofágicas y estenosis 5. Esófago de Barrett Como existe un 35% de pacientes con reflujo que no tienen esofagitis endoscópica debe realizarse biopsia complementaria en ellos. Cuando la esofagoscopia se asocia a biopsia e histología, la sensibilidad aumenta del 82 al 92%. Las biopsias deben realizarse 2.5 cm por encima de la unión gastroesofágica. La hiperplasia de las células basales, el aumento de la longitud de las papilas dérmicas, la infiltración de la lámina por células polimorfonucleares y linfocitos y las células escamosas distendidas con citoplasma pálido, son signos histológicos que sugieren reflujo. Una biopsia normal prácticamente descarta la presencia de reflujo gastroesofágico patológico. Evaluación radiológica. Aunque la evaluación radiológica solo tiene una sensibilidad del 40% y una especificidad del 85% para detectar el reflujo, su gran importancia radica en que detecta anormalidades anatómicas como hernia hiatal, estenosis. También puede detectar otras patologías que estén simultáneamente presentes o sean responsables de la sintomatología, como son úlcera o cáncer gástrico. La presencia de hernia hiatal no es diagnóstica de reflujo, pero es un buen predictor del mismo. Autor: FUNDACION SANTAFE DE BOGOTA
<< Pgina Anterior
Pgina Siguiente >>
[Pgina 1] [Pgina 2] [Pgina 3] [Pgina 4] [Pgina 5] [Pgina 6] [Pgina 7] [Pgina 8] [Pgina 9] [Pgina 10]
|